
Regresar es irse
Gabriel García Márquez dedicó Cien años de soledad a dos nombres que pocos reconocen: María Luisa Elío y Jomí Ascot. ¿Quiénes eran? ¿Qué vínculo los unía con el universo de Macondo? ¿Y cómo llegó María Luisa Elío, una exiliada navarra en México, a convertirse en la primera lectora de una de las novelas más influyentes





















